Renta Básica: Cheques de Alegría

CHEQUES DE ALEGRÍA: Renta Básica Incondicional

 

En el Proyecto Alegría estamos convencidos de que la alegría es una de las fuerzas necesarias para cambiar el estado de las cosas porque creemos que es imposible que las cosas vayan a mejor si las personas cada vez vivimos vidas peores que nos van sumiendo en la apatía, el desencanto, la frustración y la ira. Creemos que es muy difícil ser constructivos viviendo en un sistema que nos destruye.

Contra la miseria, la injusticia y la insatisfacción creciente que nos rodean hay un principio de solución que se viene oyendo desde hace años y que en los últimos meses ha empezado a sonar con más fuerza y en círculos cada vez más amplios, una idea que erradicaría la pobreza y nos permitiría vivir una vida mucho más parecida a la que anhelamos porque tendríamos el dinero necesario para hacerlo. Esa idea consiste ni más ni menos en que todos cobrásemos un sueldo por existir para que podamos hacer uso de ese derecho que recoge nuestra Constitución que dice que todos tenemos derecho a una vida digna.

Para tratar de convertir en realidad lo que hasta ahora solo ha sido un derecho teórico, se ha puesto en marcha la Iniciativa para la Renta Básica Incondicional Europea. Lo que persigue la iniciativa es que cada ciudadano de la UE reciba un importe fijo mensual, igual para todos, sin importar nada más que el hecho de ser ciudadano; es decir, que todo el mundo tenga sus necesidades materiales cubiertas asegurando que todas las personas podamos vivir dignamente y participar en la sociedad.

A nuestros ojos, si la renta mínima incondicional acaba siendo una realidad, cada ciudadano de la UE, sin excepción, recibiría un cheque de “derecho a la alegría” a final de mes. ¡¿Os podéis imaginar cómo cambiaría la sociedad en la que vivimos?!

Las voces más críticas con la iniciativa alegan como motivo principal a su oposición el hecho de que nadie querría trabajar si tuviese unos ingresos mínimos garantizados. Según esas voces todos somos unos vagos y por ello, de tener garantizados techo y comida, nos dedicaríamos a rascarnos las partes pudendas por el resto de nuestros días.

¡Venga, coño!

El ser humano aspira por naturaleza a ser un ser viviente y no un mero superviviente y con una renta mínima solo se podría sobrevivir. El 99% de las personas quiere vivir, con todo lo que ello conlleva: sentirse útil, viajar, aprender, disfrutar del ocio y la cultura… el problema surge cuando la alternativa que se les da a las personas es entre malvivir o sobrevivir y no entre vivir o sobrevivir.

Y no decimos que no haya gente abúlica o caradura en general, que haberlos hailos, seguro, lo que decimos es que probablemente serían los menos si existieran más opciones que “trabajar en algún sitio mierdoso por un sueldo miserable” o “quedarme en casa viviendo del estado”.

Esa renta básica incondicional sería además acumulativa (al contrario de la mayoría de ayudas y prestaciones actuales que dejan de percibirse en cuanto se tiene algún otro ingreso); osea que se seguiría cobrando aunque se trabajase e independientemente del salario que se recibiera, así que también desaparecerían muchos “vagos” que en realidad son trabajadores en negro que complementan su salario con alguna ayuda estatal. Trabajar marcaría la diferencia entre vivir o sobrevivir.

Teniendo claro esto, ¿pudiera ser que la principal razón detrás de esas voces fuera el conocimiento de que ese cheque mensual nos daría el poder que ahora no tenemos para plantarnos y forzar a los empresarios a pagar salarios justos y a dejar de enriquecerse a costa de nuestro empobrecimiento?

Porque a nosotros nos parece que podría ser que esas voces estuvieran gritando ¡qué vienen los vagos! cuando en realidad están pensando ¡qué se van los esclavos!

El siguiente motivo de oposición a la Renta Mínima Incondicional es el elevado gasto que supondría; inviable, dicen muchas voces.

¿Seguro?

A pesar de ser de letras vamos a cometer la osadía de hacer unas cuantas cuentas y reflexiones numéricas, facilonas, eso sí.

A día de hoy la población española mayor de 18 años (que serían quienes percibirían la renta mínima incondicional) ronda los 38 millones de personas, teniendo en cuenta que el límite de ingresos mensuales para alcanzar el umbral de pobreza es de unos 600€ al mes, si todos los ciudadanos mayores de edad recibiéramos ese importe mensualmente el gasto anual sería de 275 mil Millones de euros. ¡¿Y de dónde se podría sacar ese pastizal?!

Pues a bote pronto, se nos ocurren unos cuantos sitios:

1.      Ahorro administrativo.

La infinidad de instituciones, administraciones y procesos burocráticos actuales encargados de repartir las distintas (y cada vez más escasas) ayudas económicas que reciben solo algunas de las personas necesitadas de ellas dejarían de ser necesarios. Y en un país como el nuestro, donde hay una estructura burocrática desproporcionada (que incluye por ejemplo a más de 20.000 “asesores” que cobran una media de 50.000 € al año y que dada la situación del país a) aconsejan fatal y por lo tanto deberían estar en la calle o b) aconsejan bien pero no les escucha nadie y entonces, ¿pa’ qué?), la implantación de la renta básica tendría asociada una necesaria reforma de la Administración Española en la que además de eliminar las instituciones encargadas de las ayudas se podría aprovechar para acabar con todas las estructuras duplicadas y todos los puestos fantasma ocupados ahora por amigotes, parientes y enchufados en general con el consiguiente y considerable ahorro para las arcas públicas. Haciendo la cuenta de la vieja, un dineral.

2.      Ahorro en gasto social.

El presupuesto para gasto social en 2013 es de 180 mil Millones. De recibir todos los ciudadanos una renta mínima este gasto desaparecería casi en su totalidad.

3.      Aportaciones a la Seguridad Social.

El número e importe de las cotizaciones a la Seguridad Social aumentaría considerablemente si todo el mundo tuviera ingresos. Obvio.

4.      Ahorro notable en gasto sanitario.

Solamente existe un lugar en el mundo en el que se haya experimentado con una renta mínima y esa renta solo se les daba a aquellos que vivían por debajo del umbral de pobreza. El “experimento” se llevó a cabo durante 4 años en Dauphin, Manitoba (Canadá) en los años 70 y los estudios que aún continúan haciéndose sobre las repercusiones sociales que tuvo muestran que el gasto en asistencia hospitalaria disminuyó en un 10% durante ese periodo.

La eliminación de la pobreza supuso también el fin de muchos problemas médicos derivados de la malnutrición, una seria reducción en el número de pacientes tratados por trastornos psicológicos o depresión y también en el número de pacientes tratados por alcoholismo, drogodependencia o víctimas de violencia doméstica.

5.     Aumento de la natalidad.

¿Qué ahorro supone al país el que nazcan más niños? Principalmente la futura disminución de la tasa de dependencia que en nuestro país es altísima y va a serlo aún más si no se remedia.

El 51% de las mujeres trabajadoras en España no tiene hijos y muchas de ellas afirman no tenerlos por cuestiones económicas y de conciliación laboral. De entre las que sí los tienen el 85% querría tener más pero “no pueden permitírselo”. Esta ausencia de nacimientos está provocando que el envejecimiento del país sea tal que de seguir como hasta ahora en 40 años en España habrá tan solo 1 persona en edad de trabajar por cada persona que no esté en edad de hacerlo. Es decir la tasa de dependencia será del 100% (frente al ya muy preocupante 50% actual).

En segundo lugar se reduciría el gasto que supone a las arcas públicas el que las mujeres que quieren ser madres se vean forzadas a alargar la edad de maternidad ad infinitum (que es cuando la mayoría consigue acabar con largos años de encadenar contratos basura, becas y sueldos míseros o simplemente se da cuenta de que siempre va a ser así y que es ahora o nunca). Ese adelanto en la edad en que las mujeres pudieran decidirse y permitirse tener niños conllevaría un ahorro considerable en tratamientos de fertilidad, complicaciones médicas derivadas de embarazos de alto riesgo y problemas psicológicos derivados. En la actualidad hay más de 800.000 parejas haciendo cola en la Seguridad Social por problemas de infertilidad.

6.      Activación de la economía.

Si no se tiene dinero, no se puede gastar, eso está claro; y a las arcas públicas les interesa que los ciudadanos gastemos dinero porque ese gasto nuestro se traduce en una mayor recaudación de impuestos.

7.      Optimización de los impuestos.

La implantación de la renta básica llevaría necesariamente asociada una profunda reforma fiscal y este país la necesita mucho. Solamente con que el gobierno decidiera de una vez dedicarse a perseguir el gran fraude fiscal que cometen las grandes empresas y fortunas se podrían sumar unos 90 mil Millones anuales más a la saca común. Si además desaparecieran las desproporcionadas ventajas fiscales de que disfrutan esas mismas grandes empresas y fortunas y se aplicasen tipos más altos a los que más tienen la recaudación actual podría llegar a duplicarse. Un súper pastizal.

España es el país europeo donde más ha aumentado la desigualdad social, el país en el que menos de un 1% de la población nada en la abundancia mientras un 21% vive directamente en la miseria y otro 30% hace malabarismos para conseguir llegar a fin de mes.

Desde el comienzo de la crisis hay un 13% más de millonarios en España (en total hay 402.000 millonarios españoles “conocidos”, los millonarios hispano-suizos y demás amigos de escaquear su fortuna al extranjero probablemente no figuren en el recuento) mientras  la cifra de aquellos que viven por debajo del umbral de pobreza ha aumentado hasta llegar a ser de más de 10 millones de personas de las cuales 3 millones se encuentran en situación de “pobreza grave” (tienen menos de 307 euros para vivir al mes).

Este país tiene recursos suficientes para cubrir las necesidades de todos pero no para soportar la avaricia de unos cuantos y esa reforma fiscal sería el primer paso para ponerle coto.

Así que parece que factible es. Parece que habría de donde sacar ese dinero e incluso que de hacer las reformas necesarias habría dinero de sobra.

En menos de dos meses (el 14 de Enero de 2014) acaba el plazo de recogida del millón de firmas necesarias que obligarían a la Comisión Europea a estudiar la viabilidad de la Renta Básica Incondicional, lo que no garantiza su aprobación pero sí constituye un paso importantísimo para que pueda suceder en un futuro.

Si aún no has firmado y como nosotros crees que esos cheques de alegría supondrían el final de muchas injusticias sociales y el comienzo de una sociedad más ética y en definitiva, mejor, este es el link donde puedes hacerlo.

Firma en apoyo de la Renta Incondicional Básica

Y si además pudieras compartir este post para que llegase a todas aquellas personas que por cualquier motivo no hayan aún oído hablar de la iniciativa, sería absolutamente genial. Queda poco tiempo, pero entre todas podemos hacer que sea tiempo suficiente.

 “Creo que, habiendo abundancia, la pobreza es maldad” Robert Kennedy

renta básica cheques de alegría

Post publicado originalmente el 19 de Noviembre de 2013 en nuestra antigua web

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