El Mundo en Azul y Rosa o de Héroes y Princesas

El mundo en Azul y Rosa:roles de género y estereotipos

Desde que vieron la luz nuestras láminas de superhéroes y princesas besándose las imágenes han recibido un montón de visitas y nosotros hemos recibido bastantes comentarios además de haber tenido que contestar en más de una ocasión a la pregunta ¿por qué esas ilustraciones?, así que hemos pensado que el asunto merecía un post en el que intentar explicar por qué las pintamos.

Estas dos láminas son parte de una serie de ilustraciones en las que estamos trabajando y con las que pretendemos romper de una forma divertida con ciertos estereotipos y “verdades universales” porque no creemos en ellos, porque los consideramos nocivos y sobre todo porque tenemos un pequeño muso en casa y por lo tanto la responsabilidad de que esos estereotipos y prejuicios en general le limiten lo mínimo posible a lo largo de su vida.

roles de género

Hacia los 2 años los seres humanos solemos tener ya bastante formada nuestra identidad de género, que es la percepción que tenemos sobre nosotros mismos y que nos hace considerarnos hombres o mujeres, lo que vendría a ser nuestro sexo mental (y que va más allá de aspectos fisiológicos como tener pene o vulva), y es entonces cuando comenzamos a interiorizar los distintos roles que la sociedad de la que formamos parte asocia a cada género.

En todas las sociedad existen un conjunto de normas, estereotipos culturales y “recomendaciones” que marcan no solo cuál es la orientación sexual deseable para sus individuos (es decir el género de las personas hacía las que debería estar enfocada nuestra atracción sexual, erótica, emocional o amorosa dependiendo de nuestro sexo) si no además cuáles son los comportamientos aceptables y esperables para un sexo u otro.

Los roles de género se aprenden y desarrollan desde la infancia observando a las personas con las que nos relacionamos y a nuestro entorno social; es así como los niños y las niñas aprendemos rápidamente a asociar determinados colores, juguetes, objetos, vestimentas e incluso actividades, intereses y conductas con identidades sexuales e interiorizamos cómo debemos comportarnos y qué se espera de nosotros por el hecho de pertenecer a un género determinado.

Como padres y de forma muchas veces inconsciente validamos estos roles tratando a los niños de manera diferenciada en función de su sexo.

Está comprobado por ejemplo que un bebé recibe muchas más sonrisas y caricias si el adulto en cuestión cree que el bebé es una niña (aunque en realidad sea un niño) y que si ese mismo adulto cree que el bebé es un niño (aunque en realidad sea una niña) le somete a movimientos más bruscos y le habla con un tono de voz más enérgico.

Indudablemente las diferencias existen: biológicas, anatómicas e incluso en ciertas capacidades cognitivas pero, ¿hasta dónde llegan las diferencias reales y hasta dónde las sociales y educativas?

¿Son los hombres más agresivos por naturaleza o es simplemente que se espera y se tolera mejor cierto grado de agresividad en los niños que en las niñas y por tanto estas últimas aprenden a controlar mejor esos impulsos? ¿Son las mujeres más emotivas per se o es el desenlace lógico a una educación en la que a ellas se les refuerza para que muestren sus sentimientos y se les valida constantemente su sensibilidad y afectividad mientras que en los niños se espera que sean más “duros” y por tanto no se les refuerzan ciertas actitudes o conductas?

Por el momento no existe consenso entre los investigadores con respecto a si las diferencias en el comportamiento y personalidad de los sexos se deben completamente a la personalidad innata y a las diferencias biológicas y fisiológicas o si por el contrario son debidas en gran medida a factores sociales y culturales, lo que si está absolutamente claro es que los roles de género cambian dependiendo del contexto histórico y cultural y sobre todo de la sociedad de la que formemos parte, por tanto es lógico asumir que estos factores externos tienen un gran peso en esas diferencias.

El quid de la cuestión no es que los rasgos considerados tradicionalmente femeninos o masculinos sean malos, buenos o los unos mejores que los otros, la cuestión es que nuestros niños y niñas deberían crecer sintiendo que todos esos “rasgos” son válidos independientemente de su sexo u orientación sexual.

azul y rosa roles de genero y estereotipos

Los superhéroes no solo tienen súperpoderes y fuerza física, además tienen una súper moral y ética, ¡porque los superhéroes tienen que salvar al mundo y a la chica! Así que deben ser fuertes, no tener miedo nunca a nada y no darse a sensiblerías.

La “fuerza” de las princesas reside en cambio en su súper belleza y dulzura, los únicos villanos de los que deben preocuparse son esas otras mujeres celosas de su hermosura y del amor de sus príncipes, pero dejando a estas villanas aparte su única preocupación en la vida ha de ser la de hacer del mundo un lugar más bello y evitar la extinción de la especie trayendo hijos al mundo, porque esa es su aportación a la humanidad.

¿En serio queremos que estos roles se perpetúen en nuestros hijos o que se sientan inadecuados por no adaptarse a ellos?

El que nuestros niños adopten determinados valores, prácticas y actitudes porque la sociedad así lo promueve y espera, con toda probabilidad solo va a limitar y empobrecer sus vidas; es responsabilidad de todos promover un cambio para que esto no suceda y puedan crecer sintiéndose libres para ser, pensar y sentir lo que quieran.

En el Proyecto Alegría creemos en la cultura y el arte como herramientas de cambio, creemos en su poder para desafiar el ideario general, para promover el pensamiento crítico, para inspirar y unir mentes afines y para dar visibilidad y validación a esas otras realidades que de otro modo seguirían manteniéndose ocultas o considerándose minoritarias o indeseables.

Y estas son básicamente las razones por las que pintamos esas láminas y por las que seguimos trabajando en las que les seguirán. Ha quedado una explicación muy larga así que solo nos queda esperar que también haya quedado una muy clara :-)

“Ser libre no significa solo romper con las propias cadenas, ser libre implica vivir respetando y promoviendo las libertades ajenas.”

Nelson Mandela

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